
Dificil de explicar todo lo que ha sucedido en estos dias.
Preguntas y más preguntas que rondan mi cabeza, cosas que no tengo claras y que prefiero no saber. Se es más feliz cuando confias en alguien sin más. Se es tan feliz que incluso la que sabe que ha sido engañada lo oculta, lo ahoga, lo axfisia. Sabe que así será más feliz.
Soy la persona mas ingenua que existe en el mundo, lo puedo asegurar. Pero cuando alguien me falla no hay más vuelta de hoja. Se acaba todo.
Sin embargo esta vez es distinto, me he dado cuenta de lo que significa querer a alguien, quererlo hasta morir. Porque he echo preguntas con respuestas que duelen y entonces he podido ver la realidad. No somos una pareja de dos, somos él y las demás.
Parece de locos y lo sé. Pero esa es la verdad aunque muchos se engañen.
Y eso hago yo, me engaño porque lo quiero. Más que a nada en este mundo y por mucho daño que me haga se hace notar. Y él sabe como hacerlo y entonces yo me pierdo y empiezan las cosas que no sabemos como definirlas. Los besos de una noche, los abrazos de largos minutos que a su lado se hacen cortos, las caricias y miradas que se desprenden en una noche de amor. Cosas que no adquieren nombre porque ninguno sabemos que nombre darle.
Podría pasar media vida así, sintiendome querida tan solo por momentos. Porque en ese momento olvido todo lo anterior y quizás es mejor así.
Y el día siguiente, lleno de lágrimas que corren en mis mejillas, de largas horas frente al espejo, de charlas con amigas que al final resultan caóticas pero reconfortables.
Miles y miles de escusas y al final siempre la misma historia.
Hay demasiadas personas en la vida como para detenerse en el camino por un grano de arena.
Sin embargo él no es un grano de arena normal, es inmeso, es el que llena vida, es la parte de mi que ahora mismo me falta y que quiero recuperar.
Es esa historia que me gusta que me cuenten y que quiero escuchar siempre.
Es la parte de la película donde el beso eclipsa el paisaje.
Es todo lo que se puede imaginar y por muchos golpes que de la vida, no hay que arrodillarse jamás.
Sé que no esta bien, pero podría perdonarle.
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